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La Medicina Alternativa y Complementaria y la Fenomenología del Dolor |
| RESUMEN Palabras clave: dolor – Medicina Tradicional China – Ayurveda – electroacupuntura – meridianos de acupuntura. |
Alex Hankey Tipo de artículo: Metodología Link al artículo original (en inglés): http://ecam.oxfordjournals.org/cgi/content/full/3/1/139 Publicado originalmente en: © The Author (2006). Published by Oxford
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Aunque el artículo sobre el tratamiento del dolor pediátrico con Medicina Alternativa y Complementaria publicado en el número de abril de eCAM (1) proporcionó una interesante revisión de artículos publicados, todavía le falta algo para cumplir su propósito de ser una revisión completa del “estado actual de la cuestión”. La Medicina Complementaria comprende muchas otras modalidades que pueden ser utilizadas para el alivio del dolor. Todavía más importante, algunas de ellas han arrojado luz sobre la propia naturaleza del dolor, en ocasiones de una forma que la neurociencia no ha sido capaz. Dicho artículo revisó estudios provenientes de un amplio rango de disciplinas pertenecientes a las CAM, tales como: Acupuntura, Biofeedback, Artes Creativas, Fitoterapia, Homeopatía, Hipnosis y Masaje. Incluso dentro de estas terapias tan conocidas se podrían haber mencionado, por ejemplo, los efectos analgésicos del extracto de sauce ( salix ) o del aceite de clavo. En el caso de los espasmos musculares y del dolor asociado a ellos, el Shiatsu produce un efecto sorprendente. En el caso del dolor abdominal, particularmente cuando se asocia con el síndrome del intestino irritable, la detección y eliminación de determinados alimentos a los que el organismo es especialmente sensible suele proporcionar un gran beneficio. Sería de gran ayuda poder disponer de estudios encaminados a evaluar la eficacia de los remedios que acabamos de comentar. En general, las modalidades de CAM que son más efectivas contra el dolor parecen ser aquellas que actúan directa o indirectamente sobre los meridianos de acupuntura, por motivos que explicamos a continuación. Dichas modalidades incluyen por supuesto la acupuntura (en la que la aplicación de analgesia durante a la cirugía merece una mención importante), así como la osteopatía craneal, y otras formas de sanación y meditación. En la experiencia del que escribe estas líneas, la osteopatía craneal es efectiva, ya que los osteópatas craneales (craneosacrales) son formados para desarrollar una elevada sensibilidad a niveles de activación o depresión de la energía en el sistema de meridianos de acupuntura (2) [esto último hace referencia tanto a propio cuerpo de los terapeutas como al de sus pacientes]. Dicha sensibilidad permite a los osteópatas craneosacrales ser partícipes del tipo de procesos que vamos a describir a continuación. En el contexto de la sanación, parecen existir dos formas diferentes de proporcionar alivio al dolor. En una de ellas, el dolor se traslada o se elimina gracias a la (elevada) sensibilidad del sanador, y en la otra se produce un cambio mental respecto al dolor. El primer tipo tiene lugar en la sanación por imposición de manos como la que describe Barbara Anne Brennan en su libro clásico “Manos que curan” (3). El sanador puede actuar simplemente como un canal transmisor de la energía sanadora a través de sus manos hacia el paciente, lo cual puede tener un efecto curativo o analgésico. Por otra parte, en un nivel más avanzado, pueden volverse conscientes (a través de un nivel expandido de su propia consciencia, para lo cual habitualmente necesitan recibir un entrenamiento) de la áreas concretas del paciente en las que existe el problema, la disfunción o el dolor (4) (M. Pascoe y T. Marris, comunicación personal). Así, en estos casos la energía sanadora es dirigida habitualmente a través de la propia fisiología del paciente [este es el mecanismo que yo he encontrado en la osteopatía craneosacral (M. Pascoe y T. Marris, comunicación privada)]. En la sanación a distancia, como la que se practica en los niveles avanzados de Reiki, no existe contacto físico, sino mental, y puede ocasionar, entre otros, un cambio en la localización del dolor, o bien una remisión completa del mismo (J. Hodges and D. Fontana, comunicación privada; P. Hartley, comunicación personal). Yo tuve una experiencia personal precisamente sobre esto último, una vez que me encontraba fuera de mi hogar en la semana del 4-11 de septiembre del 2005, durante la cual experimenté un absceso en una muela y no tuve la oportunidad de consultar con mi dentista. Llamé a un excelente sanador que conocía (P. Hartley, comunicación personal). Como resultado de su terapia, sentí que el dolor se trasladaba de la mandíbula inferior izquierda a mi sien izquierda, y posteriormente hacia la coronilla, en un segundo periodo de este proceso de “atención hacia la sanación”. El hecho de que el dolor se pueda trasladar de esta forma durante la sanación es probablemente una extensión del conocido (aunque no por ello menos místico) fenómeno de la transferencia del dolor. El aspecto clave es que parece posible experimentar de forma objetiva un cambio en la localización de la sensación de dolor a lo largo de zonas del cuerpo como los meridianos de acupuntura, que son más cercanos al componente subjetivo de la naturaleza humana. Este tipo de fenómenos son bien conocidos en China, y muchos médicos tradicionales chinos pueden detectar las áreas de dolor simplemente pasando su mano sobre la zona correspondiente del cuerpo (D. Russell, comunicación personal). Ciertas escuelas de artes marciales (por ejemplo, la regentada por el hipnoterapeuta Dan Russell F.R.S.M. en Carlisle, Reino Unido) ofrecen incluso cursos para enseñar a sus alumnos de Tai Chi los fundamentos de dichas habilidades (D. Russell, comunicación personal). La Medicina Tradicional China no es la única en la que ocurre esto. Así, el sistema de Medicina Ayurvédica de la antigua India comparte muchas similitudes. En Ayurveda, los meridianos de acupuntura se denominan “nadis”; la energía que surge a través de ellos se denomina “prana” (5,6). Se ha afirmado que “la mente y el prana fluyen a través de los nadis ” (7), reconociendo la conexión entre la conciencia de la mente expandida (y purificada), y su sensibilidad a la energía de los nadis ( prana ). Se sabe que el bloqueo de flujo de energía ocasiona molestias físicas, mentales o emocionales, como dolor, confusión o inestabilidad emocional. En el estado de salud, el fluir del prana en los nadis es suave (7). Se dice que prácticas aparentemente inocentes como las posturas de yoga ( asanas ) o la práctica Tai Chi (tanto la forma corta como la larga) tienen la capacidad de eliminar los bloqueos y restaurar el fluir suave del prana o qi . Esta podría ser la explicación por la cual dichas prácticas tienen la capacidad de hacernos sentir centrados y llenos de vigor. Podríamos encontrar una explicación similar al hecho de por qué la meditación (por ejemplo, la meditación transcendental) puede ayudar a aliviar el dolor (8). La práctica de esta técnica aumenta nuestro nivel de conciencia y sensibilidad a los bloqueos en los nadis. Cuando permitimos de forma inocente centrar esta consciencia sobre el bloqueo detectado, la energía “prana” se estimula de forma automática para que fluya a ese lugar, y tenga lugar la sanación. Esta podría ser, pues, la explicación de las importantes mejoras para la salud que produce la práctica regular de la meditación transcendental, tanto a corto (9) como a largo plazo (10). Un sanador es una persona cuyos nadis están despejados, y en la cual la energía prana es más vital. Los sanadores son conscientes de que poseen un especial sentido de la sensibilidad (5,11). Así, son capaces de expandir su conciencia hacia los pacientes inicialmente a través del contacto, y posteriormente de forma mental, y dejar que la naturaleza ejerza las correcciones necesarias. Los doshas ayurvédicos y su relación con la electroacupuntura nos proporcionan más indicios sobre la naturaleza del dolor. El ayurveda afirma que el dolor está relacionado con Vata dosha , y que surge del “desequilibrio” en ese dosha . De acuerdo con esto, “ Prana dosha ” es uno de los cinco sub-doshas de Vata . Por otra parte, Vata dosha ha sido implicada en mecanismos de entrada/salida como el potencial transmembrana (12,13) y otros potenciales de acción del sistema nervioso central (12). Los electroacupuntores afirman (A. Scott-Morley, comunicación personal) que los potenciales eléctricos que ellos detectan en los meridianos o nadis de acupuntura se originan en los potenciales transmembrana de las células de organismo (en otras palabras, que son un fenómeno Vata ). Finalmente, de los tres doshas , Vata es el más cercano a lo que sería una inteligencia activa (se trata de la faceta “inteligencia” de la medicina sistémica), y por tanto de la consciencia subjetiva (15-18). De esta forma, el estudio comparativo de las siguientes disciplinas de CAM (Terapias Complementarias) podría contribuir a nuestra compresión de la conciencia subjetiva del dolor. Desde el punto de vista del Ayurveda ( Vata , prana , nadis ), la Medicina Tradicional China (meridianos de acupuntura, qi , diagnóstico por dolor, acupuntura), la electroacupuntura y prácticas modernas de imposición de manos sanación a distancia, la osteopatía craneal y la meditación transcendental, vamos pudiendo comprobar que los indicios proporcionados por una modalidad de CAM son posteriormente confirmados por las otras modalidades (ver tabla resumen). No se trata, pues de una multitud de fenómenos, sino más bien de diferentes aspectos de fenómenos que están muy relacionados entre sí o podrían incluso constituir un fenómeno único. Esta sería la descripción de la fenomenología del dolor, y las diferentes formas en las que las diversas modalidades de CAM actúan sobre él. También podría representar el comienzo de una nueva teoría, que podría adquirir verdadero valor científico gracias al poder de los fundamentos que la sustentan. Todo lo anterior estaría en concordancia con la sugerencia de Cooper de dilucidar la biología subyacente a cada una de las disciplinas de la Medicina Alternativa y Complementaria (13), y estaría asimismo en concordancia con la afirmación de que las CAM pueden estimular avances en la comprensión científica (14).
AGRADECIMIENTOS Me gustaría agradecer las conversaciones con D. Russell F.R.S.M., J. Hodges S.R.N., E.W. Hidson D.O., Martin Pascoe D.O., T. Marris D.O., T. Deoora D.O., P. Hartley, y D. Fontana.
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Consejo Editorial de eCAM
REFERENCIAS 1. Tsao JCI, Zeltzer LK. Complementary and alternative medicine approaches for pediatric pain: a review of the state-of-the-science. Evid Based Complement Alternat Med 2005;2:149–59. 2. Hankey A. Healing through cranial osteopathy: book review. J Altern Complement Med 2006 in press. 3. Brennan BA. Hands of Light: Guide to Healing through the Human Energy field. New York: Bantam Books, 1988. 4. Deoora T. Healing through Cranial Osteopathy. London: Frances Lincoln, 2003. 5. Muktananda S. Kundalini, the Secret of Life. South Fallsburg, NY: SYDA Foundation, 1979. 6. Rechung R. Tibetan Medicine. Berkeley: University of California Press, 1973. 7. Kripananda S. The Sacred Power. South Fallsburg, NY: SYDA Foundation, 1995. 8. Mills WW, Farrow JT. The transcendental meditation technique and acute experimental pain. Psychosom Med 1981;43:157–64. 9. Herron et al. The impact of the transcendental meditation programme on government payments to physicians in Quebec. Am J Health Promot 1996;10: (3)208–16. 10. Orme-Johnson DW. Medical care utilisation and the transcendental meditation programme. Psychosom Med 1987;49:493–507. 11. Syldona M, Rien G. The use of DC electrodermal measurements and healers felt sense to assess the energetic nature of Qi. J Altern Complement Med 1999;5:329–47. 12. Hankey A. Ayurvedic physiology and etiology: Ayurvedo Amritanam. The doshas and their functioning in terms of contemporary biology and physical chemistry. J Altern Complement Med 2001;7:567–73. 13. Cooper EL. Complementary and alternative medicine, when rigorous can be science. Evid Based Complement Alternat Med 2004;1:1–5. 14. Hankey A. CAM modalities can stimulate advances in theoretical biology. Evid Based Complement Alternat Med 2005;2:5–12. 15. Olalde Rangel JA. The systemic theory of living systems and relevance to CAM: Part I: the theory. Evid Based Complement Alt Med 2005;2:13–18. 16. Olalde Rangel JA. The systemic theory of living systems and relevance to CAM: Part II: the theory. Evid Based Complement Alt Med 2005;2: 129–137. 17. Olalde Rangel JA. The systemic theory of living systems and relevance to CAM: Part III: the theory. Evid Based Complement Alt Med 2005;2: 267–275. 18. Olalde Rangel JA, Magarici M, Amendola F, del Castillo O. The systemic theory of living systems Part IV: systemic medicine—the praxis. Evid Based Complement Alt Med 2005;2:429–439. Recibido el 30 de Septiembre de 2005; aceptado 16 de Diciembre de 2005. |
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