Octubre 2007

“A quien madruga..."

Publicado en: Journal of Clinical Sleep Medicine (2007)

Autores:

Jason C. Ong, Ph.D.
Jennifer S. Huang, B.S.
Tracy F. Kuo, Ph.D.
Rachel Manber, Ph.D.


Department of Psychiatry and Behavioral Sciences, Stanford University, Stanford, CA

Tipo de artículo: Interés general

Link para acceder al texto completo del artículo en inglés:
Characteristics of Insomniacs with Self-Reported Morning and Evening Chronotypes
http://www.aasmnet.org/jcsm/ ViewAbstract.aspx?citationid=3204

Para la sección de interés general de este mes de octubre, nos hemos querido hacer eco de un artículo aparecido hace unos pocos meses en la revista Journal of Clinical Sleep Medicine (Revista Clínica de Medicina del Sueño) y cuyas conclusiones consideramos interesantes para nuestros lectores (Ref. 1).

SE TRATA de un estudio realizado en una clínica de patología del sueño, en el que los autores quisieron comprobar las diferencias entre los cronotipos matutinos y vespertinos o, dicho en lenguaje coloquial, los madrugadores y los trasnochadores, respectivamente.

De forma intuitiva, todos sabemos que los ritmos biológicos no son iguales en todas las personas. Así, algunas personas son trasnochadoras (búhos), y parece que su reloj biológico esté programado para aguantar despiertos hasta entrada la madrugada. Por el contrario, los madrugadores (alondras) funcionan en ciclos más similares al de la luz solar, levantándose temprano y acostándose también temprano. Como normalmente las cosas no son ni blancas y negras, en este estudio se definió un tercer patrón, al que denominaron patrón intermedio.

Para averiguar a qué tipo de patrón pertenece cada persona, se administró un cuestionario denominado Morningness-Eveningness Composite Scale (que podríamos traducir como "Escala de Matutinidad y Vespertinidad"), que es el cuestionario que se suele utilizar en ese tipo de estudios. Además de este cuestionario, los participantes completaron otros cuestionarios para medir la sintomatología depresiva y las creencias acerca del sueño, y anotaron su patrón de sueño de la semana previa en un diario.

Los autores evaluaron a un total de 312 personas que habían acudido a la clínica del sueño para recibir terapia cognitivo-conductual porque sufrían de insomnio.

A la hora de comparar estos tres grupos (madrugadores, trasnochadores y grupo intermedio) los autores encontraron diferencias importantes entre ellos. Así, los trasnochadores dormían en total un número mayor de horas, pasaban más tiempo en la cama y presentaban más estrés relacionado con el sueño, así como más sintomatología depresiva, en comparación con los otros dos grupos. Además, los niveles de estrés eran superiores de lo que cabría esperar en función del grado de insomnio que tenían (es decir, tenían niveles de estrés superiores a los madrugadores, independientemente de la severidad del insomnio).

Fotos: Penny Mathews

La conclusión más importante que podemos extraer de estos resultados es que aquellas personas con insomnio que tienen un patrón trasnochador tienen mayor grado de estrés asociado a su patrón de sueño, y dicho estrés podría estar contribuyendo a perpetuar el insomnio, y por lo tanto es un factor importante a tener en cuenta a la hora de tratar o intentar mejorar el insomnio en este grupo de personas.

Si alguno de los lectores se ha sentido identificado y se considera un "trasnochador", quizás tenga interés en conocer el denominado " Síndrome de la fase del sueño retrasada ". Se trata de un trastorno del sueño y quien lo padece no tiende a dormir hasta altas horas de la madrugada, lo que suele conllevar dificultades para despertarse en la mañana para ir a trabajar o a clase.

A menudo los afectados de este síndrome describen que no pueden dormir hasta muy temprano por la mañana. A no ser que tengan otro trastorno del sueño (como por ejemplo el síndrome de apnea del sueño) de forma adicional, las personas que padecen el Síndrome de la fase del sueño retrasada pueden dormir bien y tienen una necesidad normal de sueño. Sin embargo encuentran muy difícil despertarse por la mañana si sólo han dormido durante pocas horas. Pero si son capaces de completar su ciclo de sueño, se despertarán de forma normal, y no se sentirán con sueño hasta la próxima "noche", siguiendo su propio horario desfasado, por ejemplo durmiendo de 4 de la madrugada hasta el mediodía.

Curiosamente, las personas con Síndrome de la fase del sueño retrasada tienen una habilidad normal (o incluso mayor de lo normal) de dormir por la mañana, y a veces también durante la tarde, en contraste con las personas con insomnio crónico, a las que no les resulta más fácil dormir durante la mañana que por la noche. Por otra parte, las personas con este síndrome se duermen más o menos a la misma hora todos los días, y el sueño llega rápido si se van a la cama cerca de la hora habitual de sueño. Los niños pequeños con este problema evitan ir a la cama cuando aun se encuentran sin sueño, pero luego duermen sin problema al llegar su hora particular de dormir. Se puede llegar a dormir bien y de forma regular cuando son capaces de seguir su propio horario de sueño, por ejemplo durante los fines de semana o en vacaciones. Se considera un problema crónico, aunque obviamente la severidad varía en función de las personas y de los horarios que estén obligados a seguir por motivos personales o laborales.

Curiosamente, para las personas con este síndrome el intento de forzarse a sí mismos a llevar un horario de vida normal ha sido comparado a vivir permanentemente con un jet lag de 6 horas. A menudo los afectados sólo consiguen dormir durante unas pocas horas en la noche durante la semana laboral, teniendo que compensar de alguna forma esta falta de sueño, durmiendo hasta la tarde los fines de semana, o tomando largas siestas durante el día, que les permitan un descanso a la somnolencia diaria (el problema es que también ayuda a reforzar su desfase de sueño...). Las personas con este síndrome tienden a ser trabajadores nocturnos de forma involuntaria, ya que se sienten más despiertos, creativos y funcionales durante la tarde y la noche. Para una persona con este tipo de patrón es muy difícil forzarse a dormir antes, ya que estarán durante horas sin dormir dando vueltas en la cama. Normalmente estas personas intentan de varias formas cambiar su horario de sueño, mediante el uso de sistemas como técnicas de relajación, irse a la cama antes, hipnosis, consumir alcohol, sedantes y pastillas para dormir, lectura aburrida y otras clases de remedios caseros. Aquellos que han intentado usar sedantes para poder conciliar el sueño, comentan que la medicación les hace sentirse cansados o relajados pero que de ninguna forma les induce a dormir. A menudo piden a sus familiares que les ayuden a despertarse, y suelen usar varias alarmas diferentes de despertadores para intentar reducir la extrema dificultad que les impide despertarse temprano por la mañana.

Foto: Nara Vieira da Silva Osga

Algunos tratamientos para el Síndrome de la fase del sueño retrasada descritos en la literatura médica (Ref. 2) son:

· TERAPIA DE LUZ (fototerapia) con una fuente de luz de espectro completo o un visor portátil, normalmente de 10.000 lux durante 30-90 minutos por la mañana. Evitar la alta luminosidad por la tarde también podría ayudar. Adicionalmente un sistema de simulador de amanecer con este tipo de luminosidad podría ayudar a adelante la hora de inicio/fin de los ritmos circadianos del paciente. Aunque aun no ha sido confirmada la necesidad una fuente de luz de espectro completo o simplemente con una de espectro reducido que llegue a los 10000 lux es suficiente.

· CRONOTERAPIA , que consiste en inicializar el reloj circadiano yendo a la cama varias horas "antes" o "después" cada día durante un periodo de prueba.

· Un pequeño suplemento (aprox. 1mg) de MELATONINA tomada una hora antes de la hora de acostarse puede ser de ayuda para establecer patrones apropiados de sueño, especialmente usado de forma conjunta con la terapia de luz a la hora del despertar espontáneo deseado. Los efecto secundarios de la melatonina pueden incluir molestias en el sueño, pesadillas, somnolencia durante el día y depresión. Sin embargo, los efectos a largo plazo de la melatonina no han sido descritos, y en España no está comercializada.

· Existen algunas afirmaciones de que grandes dosis de vitamina B12 pueden ayudar a normalizar los ciclos del sueño, pero es poco conocida la efectividad de este tratamiento.

· MODAFINIL es un medicamento aprobado en los Estados Unidos para el tratamiento del trastorno de sueño por turnos de trabajo, que comparte algunas características con el SFSR, y un gran número de médicos lo han prescrito a pacientes de SFSR.

Una vez que el paciente establezca un horario de sueño adelantado, seguir estrictamente este horario de dormir/despertar y tener una buena higiene de sueño son esenciales.

He aquí algunas pautas sencillas sobre higiene del sueño:

1. La cafeína es un estimulante y se debe interrumpir su consumo 4-6 horas antes de acostarse.

2. La nicotina también es un estimulante y debe evitarse cerca de la hora de acostarse y en los despertares nocturnos.

3. El alcohol es un depresor del sistema nervioso central; aunque puede facilitar el inicio del sueño, provoca despertares a lo largo de la noche.

4. Una comida ligera puede inducir al sueño, pero una comida copiosa en un momento demasiado cercano al sueño puede hacer que este sea menos profundo, si bien es cierto que no es recomendable irse con hambre a la cama.

5. No hacer ejercicio vigoroso en las 3-4 horas previas a la hora de acostarse; el ejercicio regular por las tardes puede hacer que el sueño sea más profundo; sin embargo el ejercicio matinal tiene poco o ningún efecto sobre el sueño de esa noche .

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REFERENCIAS

1. Characteristics of insomniacs with self-reported morning and evening chronotypes. J Clin Sleep Med. 2007 Apr 15;3(3):289-94.
2. Fuente: Wikipedia
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Publicación de ISMET sobre investigación en Terapias Naturales 7 de Septiembre 2010

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