|
Editorial
En el volumen de 2004 de la Annual Review of Public Health, el profesor de salud pública Lester Breslow publicó un artículo titulado “Perspectivas: la tercera revolución en Salud”, en el que postulaba que con el cambio de milenio se ha iniciado una tercera era de la salud. Esta nueva era vendría a suceder las dos anteriores caracterizadas por combatir las enfermedades epidemiológicas y el desarrollo de acciones preventivas y asistenciales contra las enfermedades crónicas. L. Breslow sigue el criterio de eras o revoluciones introducido por Milton Terris a finales de los años 80, y describe esta tercera era como un cambio en el concepto de salud, propuesto por la Declaración o Carta de Ottawa de 1986 sobre Promoción de la Salud; “ la salud es un recurso para la vida diaria” . La Declaración de Ottawa centra sus objetivos en el desarrollo de políticas públicas “saludables”, la creación de ambientes socio-ecológicos favorables, en el refuerzo de las acciones comunitarias, en la promoción de las aptitudes personales y en especial, en la reorientación de los actuales servicios sanitarios en base a estos objetivos. Este renovado concepto de la salud como “recurso cotidiano”, no sólo obliga a realizar una revisión y autocrítica del marco sanitario actual, sino que también supone un reto para la investigación en el campo de las ciencias médicas. La ausencia de una enfermedad o dolencia y el completo bienestar físico, mental y social, tal como desde 1947 ha promulgado la ONU en su definición de salud, no es suficiente según esta tercera revolución. La salud deja de ser un objetivo final, y se convierte en un elemento indispensable para el desarrollo de la vida diaria. Orientar las decisiones clínicas según el nivel de evidencia de unos resultados mesurables y repetibles en un contexto controlado, desde la perspectiva propuesta en Ottawa, no será suficiente para “curar” a una persona. Estas si sufren una enfermedad, a pesar de someterse a un tratamiento farmacológico con un elevado grado de efectividad, pueden considerarse que continúan estando enfermas, si no se les ofrece la capacitad para desarrollar su propios recursos que les permitan obtener la gestión de esta. Este renovado concepto de salud, enfocado desde la óptica científica, en el que buscar niveles de evidencia para potenciar; la felicidad, las capacidades y aptitudes personales, será sin duda alguna, uno de los retos más interesantes que deberá asumir la investigación en las ciencias de la salud. En una de las traducciones de eCAM que presentamos este mes, el artículo: “ Investigación basada en la evidencia en Medicina Alternativa y Complementaria II: EL PROCESO DE LA INVESTIGACIÓN BASADA EN LA EVIDENCIA ”, ofrece un interesante ejemplo del continuo esfuerzo que realiza la investigación para mejorar y adaptarse a nuevos retos. La segunda traducción que ofrecemos: “Acupuntura auricular para el alivio del dolor después de una artroscopia de rodilla ambulatoria: un estudio piloto”, a parte de los favorables resultados obtenidos, muestra los puntos de acupuntura auricular específicos y sham (puntos de no acupuntura del hélix) utilizados en el estudio. En la sección “Artículos de interés general”, después del monográfico sobre antioxidantes ofrecido en el número de DIGITALIS del mes de abril, continuamos con la temática con una revisión sistemática sobre la eficacia de la administración de suplementos antioxidantes en pacientes en tratamiento con quimioterapia. Esperamos vuestras opiniones, dirigiéndolas a: cartaslectores@e-digitalis.com Jordi Vinadé |
|
|||||||||||||||||