Editorial Agradecemos la mención de Edwin L. Cooper, editor de Evidence-based Complementary and Alternative Medicine (eCAM) , en el editorial titulado: “eCAM: Moving Forward”, en el que menciona la significativa contribución de e-Digitalis por traducir artículos originales al castellano: “ En mi opinión, se trata de una contribución muy importante, dado el amplio uso y difusión del idioma castellano ” Este mes The Lancet destaca un estudio realizado en el que se defienden los beneficios anticancerígenos de la píldora anticonceptiva. En el editorial de la revista publican:
Las diversas afirmaciones y adjetivos que acompañan este estudio nos invitan a pensar una vez más que estamos en buen camino. Quizás no hemos encontrado una panacea definitiva para el cáncer de ovario, pero se está en buen camino. Este tipo de noticias nos invitan a trasladar nuestro pensamiento hacia un mundo de verdades y seguridad, en el cual podemos garantizar que entre diversas opciones un solo factor puede ser el más probable para definirnos en lo cierto e incierto, en la verdad o la mentira, en el bien o el mal, en nuestra eterna dualidad… Sin dudarlo un momento, si fuese mujer y creyera controlar la relación entre causa y efecto y, además, pudiera omitir la multifactorialidad de cualquier proceso, estaría completamente convencida de tomar la píldora para poder descartar de mi dual lista otro de los insoportables riesgos de mi vida. Quizá por el simple hecho de no cumplir con ninguno de estos requisitos, la dualidad que puede establecerse entre tomar o no tomar anticonceptivos orales, y su relación con el cáncer de ovario despierta mis dudas. En especial cuando se presenta bajo unos términos definitorios, y más cuando en la base de datos de la biblioteca de medicina de EEUU (Medline), a través de su mismo portal (Medline) nos informa de forma destacada:
Además de poder encontrar en la misma página (entre otras precauciones):
La gran importancia que puede conllevar este estudio en la lucha contra el cáncer de ovario no puede desdeñarse. Pero por otro lado, todos somos responsables en presentar la información, y en especial la que llega a cualquier lector no especializado con la investigación, libre de cualquier presunción de objetividad. Entendiendo que una presunción se define como aquella opinión a priori que no admite prueba en contrario ni réplica. En mi opinión, el editorial de The Lancet no cumple esta falta de presunción. Jordi Vinadé |
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